– 25 de febrero de 1778 –

Fuente: https://www.diariodecuyo.com.ar/columnasdeopinion/El-nacimiento-del-Libertador-San-Martin-20180223-0069.html

Por esas extrañas costumbres que tenemos los argentinos, parafraseando al Dr. Félix Luna, recordamos con más énfasis el deceso de un prohombre, que su nacimiento. Vale esto para evocar la llegada providencial a aquel mundo del Siglo XVIII de José Francisco de San Martín. Nació hace 240 años, el 25 de febrero de 1778 en Yapeyú, asiento importante del pueblo guaraní, en ese entonces capital de uno de los cuatro distritos en que quedaron divididas las antiguas misiones, consecuencia de la expulsión de la orden de los jesuitas. Su padre, Juan de San Martín, hombre maduro, era el gobernador, había llegado a América en 1764. Desempeñó varios cargos inherentes a su profesión militar. En estos años contrajo enlace -por poder- con una compatriota llamada Gregoria Matorras, quien había llegado a estas tierras años antes, en compañía de un tío. Los tres primeros hijos de este matrimonio, María Helena, Manuel Tadeo y Juan Fermín, vieron la luz en tierra Oriental. Los menores, Justo Rufino y José Francisco, nacieron en el nombrado sitio misionero. Se cuenta que durante los últimos embarazos, ayudaban a doña Gregoria, las nativas de la zona “muy especialmente la india Juana Crisataldo. Próxima a dar a luz a su postrero retoño, doña Gregoria se sintió colmada de los cuidados y el cariño que los agradecidos vecinos le manifestaban en cada paseo que realizaba con su dilatada panza, acompañada por su magnífica prole. 
Ricardo Rojas, en relación al futuro Libertador, en su obra “El Santo de la Espada”, se imagina estupendamente una escena, que bien pudo ser real: “Sobre la costa argentina del río Uruguay, una mujer está a la sombra de árboles añosos (…) Esa mujer tiene en su regazo a un niño pequeño, que a ratos descabalga de las rodillas maternas para jugar en la floresta nativa (…) Y aquella mujer contempla como en sueños al vástago indiano, entre el boscaje natal que lo circunda, y torna a mirar al río que recorre majestuosamente, sin sospechar ella el tremendo provenir del varón que su vientre ha dado al mundo…. En esta selvática tierra transcurrieron los primeros años de José Francisco, junto a sus numerosos hermanos. Llegado 1781 la familia se trasladó a Buenos Aires, pues don Juan había concluido sus funciones. En Buenos Aires, la familia adquirió dos propiedades, una en el Barrio Monserrat y otra en el San Juan. Sin embargo, llegaron órdenes de la metrópoli: don Juan tenía que restituirse a España. En 1784, a bordo de una embarcación llamada “Santa Balbina, la familia San Martín partió rumbo a España, desembarcando en Cádiz. José Francisco de San Martín apenas tenía seis años. Todos los hijos de Juan de San Martín abrazaron la carrera de las armas, pero misteriosamente, como dice el nombrado Ricardo Rojas, sólo uno de ellos regresaría a su tierra natal.

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